30/09/2025
Innovación de precisión en el alimento para mascotas
La innovación en el alimento para mascotas es un tema en constante evolución, impulsado por tendencias como la humanización de las mascotas, la sostenibilidad, y la búsqueda de una mejor nutrición. La innovación en la producción y procesamiento del alimento para mascotas se centra en mejorar la nutrición específica, la salud funcional y el rendimiento digestivo, utilizando cantidades precisas de compuestos bioactivos y nutrientes. Abordaremos este tema desde el punto de vista de la innovación en algunos ingredientes.
La proteína es uno de los compuestos más importantes para los padres de mascotas, en la decisión de compra de un alimento balanceado, y la innovación no es la excepción para este nutriente en la formulación de pet food. Sabemos que las fuentes más usadas son de las proteínas de origen animal (pollo, cordero, pescado, etc.), pero existen algunas alternativas ya en uso, y otras en fase inicial de implementación, o para unos pocos segmentos:
La proteína de insectos: harina de grillo, larvas de mosca soldado negra, etc. son fuentes muy digestibles, altamente sostenibles, ricas en proteínas y con menor impacto ambiental.
La proteína vegetal: fuentes distintas a las tradicionales como, por ejemplo, la pasta de soya. En la actualidad no nos sorprende ver lentejas, garbanzos, chicharos y/o quinoa, entre otras más.
Los cultivos celulares: carne cultivada en laboratorio para alimentos de alta gama. Algo que se empieza a explorar.
Por otro lado, un aspecto importante en la innovación de nutrientes son los ingredientes funcionales emergentes, los cuales no solo nutren, sino que también aportan beneficios específicos para la salud y, en ocasiones, dan origen a los llamados superalimentos (superfoods) y a continuación enlistaré algunos de ellos:
La espirulina, la semilla de chía, los arándanos, etc., por sus beneficios antioxidantes y antiinflamatorios, han sido empleados ampliamente en la industria pet food.
Los prebióticos como los FOS (fructooligosacáridos), los MOS (mananooligosacaridos), los XOS (xilooligosacaridos), y los betaglucanos son conocidos como mejoradores de la microbiota gastrointestinal, favoreciendo el crecimiento de las bacterias intestinales benéficas.
Se conoce que los probióticos son los microorganismos que ayudan al aparato digestivo y al microbioma intestinal. Pero en términos de innovación en pet food se habla de los probióticos encapsulados o en forma de esporas (ej. Bacillus coagulans, Enterococcus faecium) para que sobrevivan mejor al procesamiento térmico de la extrusión.
Los postbióticos son los metabolitos derivados de bacterias benéficas y estas promueven la salud digestiva, inmunológica y reducen la inflamación sin necesidad de organismos vivos.
Las enzimas como la amilasa, proteasa y lipasa se añaden para mejorar la digestibilidad de nutrientes, especialmente en dietas con ingredientes alternativos. Pero, hay que tener cuidado porque las enzimas son ingredientes termolábiles y estas deben contar con la tecnología adecuada para resistir el proceso térmico, como la extrusión.
Los minerales orgánicos, son de mayor biodisponibilidad que las fuentes inorgánicas tradicionales como los sulfatos u óxidos y mejoran el metabolismo, la salud ósea, la salud dérmica y el sistema inmunológico. En este segmento existen una gran variedad de fuentes orgánicas, según el elemento ligante al metal. Estos pueden ser, iniciando por la tecnología más avanzada, bis-quelados con HMTBa (hydroxymethyl butanoic acid o metionina hidroxianálogo), seguidos de los quelados, los complejos aminoácidos específicos, los complejos aminoácidos no específicos, los complejos polisacáridos o los complejos de ácido propiónico (de acuerdo con la clasificación de AAFCO).
Las vitaminas son nutrientes esenciales para la salud y bienestar de la mascota. La industria pet food, generalmente, complementa el alimento para mascotas con vitaminas encapsuladas, ya que contienen la protección contra el calor y la oxidación durante la extrusión o secado, lo que da una mejora a la estabilidad del producto terminado.
Los fitonutrientes y/o extractos botánicos como los polifenoles, flavonoides y aceites esenciales (romero, cúrcuma, orégano) son una alternativa por sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y conservantes naturales.
El uso de ácidos grasos específicos pueden ser una buena fuente de ácidos grasos poliinsaturados u omegas. No es extraña la incorporación controlada de EPA/DHA (omega-3) de microalgas como un ingrediente más sostenible que el aceite de pescado. También es común el uso de ácidos grasos de cadena media como fuente de energía inmediata.
Los péptidos bioactivos son derivados de proteínas hidrolizadas como el colágeno hidrolizado, con funciones específicas como moduladores de la respuesta inmune, mejoradores de la salud articular, regeneración del cartílago y elasticidad de la piel.
Fermentados funcionales a base de vegetales fermentados como el miso o kéfir, adaptado para mascotas, dan como beneficios el aporte de enzimas digestivas naturales y microorganismos beneficiosos.
Un área que llamaremos como adaptógenos son los ingredientes naturales que ayudan al cuerpo a adaptarse al estrés, como ashwagandha, ginseng o rhodiola. En general, se aplican en suplementos para reducir ansiedad, apoyar el sistema nervioso o adaptarse a cambios.
Por otro lado, también existe la tendencia de reducción de ingredientes no deseados en el alimento y, en algunos casos, se deben de buscar alternativas innovadoras.
Disminución de sodio, azúcares y aditivos sintéticos como el reemplazo de colorantes artificiales por pigmentos naturales (ej.: betacarotenos, espirulina), o el reemplazo de antioxidantes artificiales por productos naturales.
Y hablando de innovación de precisión, no podemos dejar de lado la integración de tecnología digital como las aplicaciones móviles que recomiendan dietas y/o hacen un seguimiento nutricional, o los dispensadores inteligentes que dosifican alimento y recopilan datos del consumo.
Hay otras áreas de la innovación que debemos seguir de cerca como la innovación en formulación y dosificación, las tecnologías de microencapsulación siguen avanzando para mejorar la estabilidad de compuestos sensibles como vitaminas, aceites y probióticos. Hay pruebas de laboratorio que permiten entender ciertas predisposiciones genéticas y la salud intestinal de nuestras mascotas. La nanotecnología aplicada es un área que está en desarrollo, pero se refiere al uso de nanopartículas para mejorar la absorción de minerales y antioxidantes (aún en fase experimental o regulatoria). Finalmente, la formulación basada en datos, haciendo uso de la Inteligencia Artificial y algoritmos nutricionales que ajustarán la cantidad exacta de microingredientes según edad, raza, actividad o patologías, el sueño, y el consumo de alimento de la mascota en tiempo real.
Por MVZ Armando Enriquez de la Fuente Blanquet
Fuente: All Pet Food Magazine
Por Armando Enriquez de la Fuente Blanquet