Este cambio de enfoque está redefiniendo la forma en que se diseñan, formulan y comunican los alimentos para mascotas. La ciencia de la nutrición, el desarrollo tecnológico y una comprensión más profunda de la fisiología de perros y gatos han impulsado una perspectiva más precisa: los animales no requieren ingredientes específicos, sino nutrientes esenciales en cantidades adecuadas y con alta biodisponibilidad.

Las materias primas siguen siendo fundamentales, son el punto de partida en la producción de alimentos balanceados. Su calidad, digestibilidad, seguridad y estabilidad influyen directamente en el producto final. No obstante, evaluar un alimento únicamente por el origen de sus ingredientes puede llevar a interpretaciones incompletas. Dos dietas formuladas con materias primas distintas pueden entregar perfiles nutricionales equivalentes, en otras palabras, la materia prima es el vehículo y los nutrientes son el objetivo.

Este concepto se vuelve especialmente relevante cuando se analizan los micronutrientes, donde el origen químico y la forma molecular pueden influir significativamente en su absorción y utilización metabólica.

El 'valor real' de un alimento para mascotas puede entenderse como la capacidad del producto para satisfacer los requerimientos fisiológicos del animal de forma eficiente, segura y consistente. Un ingrediente que en la etiqueta parece atractivo puede no ofrecer el mejor rendimiento nutricional si su digestibilidad es baja o si los nutrientes no están disponibles para el metabolismo del animal. Por el contrario, ingredientes menos 'vistosos' desde el punto de vista del marketing pueden aportar proteínas altamente digestibles, aminoácidos esenciales o micronutrientes clave.

La evaluación nutricional moderna se enfoca cada vez más en lo que el animal realmente absorbe y utiliza, no solo en lo que aparece listado en la formulación. Los perros y los gatos requieren una combinación específica de nutrientes esenciales para mantener funciones metabólicas normales, crecimiento, mantenimiento tisular, reproducción e inmunidad, como los aminoácidos esenciales, los ácidos grasos esenciales, las vitaminas y los microminerales.

Organismos regulatorios como la Association of American Feed Control Officials y la European Pet Food Industry Federation establecen perfiles nutricionales que sirven como referencia para asegurar que los alimentos cubran las necesidades fisiológicas de perros y gatos en diferentes etapas de vida.

Los microminerales, como zinc, cobre, hierro, manganeso, selenio y yodo, participan en funciones clave como: la actividad enzimática, la formación de tejidos, el metabolismo energético, la función inmunológica, la salud de piel y pelo y los procesos antioxidantes. Aunque se requieren en cantidades relativamente bajas, su deficiencia o exceso puede tener consecuencias fisiológicas significativas. Por esta razón, el tipo de fuente mineral utilizada en la formulación puede influir directamente en el valor nutricional real del alimento. 

Históricamente, la industria de alimentos balanceados ha utilizado minerales inorgánicos como fuentes de oligoelementos. Estas incluyen formas como: sulfatos, óxidos y carbonatos. Los sulfatos, por ejemplo, han sido ampliamente utilizados debido a su disponibilidad y costo relativamente bajo. Sin embargo, con el avance de la investigación nutricional se ha observado que algunas de estas formas presentan limitaciones en biodisponibilidad o pueden interactuar con otros componentes de la dieta. En el ambiente gastrointestinal, los minerales inorgánicos pueden disociarse fácilmente y participar en reacciones que reducen su absorción o generar antagonismos con otros nutrientes. Estas interacciones pueden afectar la eficiencia nutricional de la dieta e incluso influir en la estabilidad de ciertos ingredientes sensibles, como vitaminas o lípidos.

Como respuesta a estas limitaciones, la industria ha desarrollado minerales orgánicos, también conocidos como minerales quelatados o complejos minerales. En estas formas, el mineral se encuentra unido a una molécula orgánica, frecuentemente aminoácidos o péptidos lo que puede facilitar su transporte y absorción en el tracto digestivo. El concepto detrás de estas fuentes es que el mineral puede ser absorbido utilizando mecanismos de transporte asociados a nutrientes orgánicos, reduciendo la competencia con otros minerales y mejorando su biodisponibilidad. Las formas más utilizadas incluyen: minerales bisquelatos, quelatos de aminoácidos, complejos proteína-mineral, minerales ligados a péptidos o el selenio orgánico derivado de levaduras.

Diversos estudios han mostrado que, en determinadas condiciones, estas fuentes pueden mejorar la retención mineral y reducir la excreción en comparación con algunas fuentes inorgánicas. El uso de oligoelementos en formas orgánicas ha sido asociado con diversos beneficios potenciales en nutrición animal: mayor biodisponibilidad y menor interacción con otros nutrientes. Los minerales orgánicos pueden ser menos reactivos dentro de la matriz del alimento o en el tracto digestivo. Una menor reactividad química puede ayudar a preservar otros nutrientes sensibles durante el procesamiento y almacenamiento. Una mayor eficiencia de absorción puede disminuir la excreción mineral, contribuyendo a una estrategia de sostenibilidad en nutrición animal.

Es importante destacar que el rendimiento de estas fuentes depende de múltiples factores, incluyendo el tipo de complejo mineral, la formulación total de la dieta y las condiciones fisiológicas del animal.

La evolución desde minerales inorgánicos hacia formas orgánicas ilustra perfectamente el cambio de paradigma que vive la nutrición de mascotas: pasar de un enfoque centrado en ingredientes a uno basado en nutrientes y biodisponibilidad. En este contexto, la formulación moderna busca optimizar no solo la inclusión de nutrientes, sino también la forma en que estos son entregados al organismo. Las materias primas continúan siendo fundamentales, pero su valor se evalúa cada vez más en función de su contribución real al perfil nutricional del alimento. Este enfoque también permite desarrollar dietas más precisas, adaptadas a diferentes etapas de vida, tamaños de raza y condiciones fisiológicas específicas.

A medida que la ciencia de la nutrición avanza, es probable que el desarrollo de alimentos para mascotas continúe evolucionando hacia estrategias de nutrición de precisión, donde la selección de ingredientes, la forma química de los nutrientes y los procesos tecnológicos trabajen en conjunto para maximizar la eficiencia nutricional. En este escenario, el concepto de 'valor real' seguirá ganando relevancia. Más allá de las tendencias de marketing o la percepción del consumidor, el verdadero indicador de calidad de un alimento será su capacidad para proporcionar nutrientes esenciales de manera biodisponible, segura y consistente. La transición hacia fuentes minerales más avanzadas, como los oligoelementos orgánicos, representa solo uno de los muchos ejemplos de cómo la industria está integrando ciencia, tecnología y nutrición para mejorar el bienestar de las mascotas. 


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Conclusión


En última instancia, comprender que los animales requieren nutrientes y no ingredientes específicos, permite avanzar hacia formulaciones más eficientes, sostenibles y alineadas con los principios de la nutrición moderna.


Por MVZ Armando Enriquez de la Fuente Blanquet
Fuente: All Pet Food Magazine

Sobre el autor

Armando Enriquez de la Fuente Blanquet

Armando Enríquez es de nacionalidad mexicana y trabaja actualmente en Novus Nutrition como Regional Country Manager - México. Trabajó para Trouw Nutrition México como gerente de Feed Additives & Key Accounts, también formó parte de la Global Companion Animal Community de dicha compañía. Trabajó para DSM Nutritional Products en diferentes posiciones; como gerente de Mercadotecnia en Nutrición de Mascotas en Latino América, Gerente técnico de Vitaminas en Latino América, gerente de Proyecto cadena alimenticia y gerente Comercial en México. Trabajó en Productos Roche como Gerente de proyecto Mascotas, gerente de proyecto Rumiantes y gerente Comercial. Publica editoriales en revistas especializadas de la industria de Petfood. Ha dado conferencias en el Foro Andino de Mascotas de Colombia y en el Foro Mascotas México. Es médico veterinario zootecnista por la Universidad Nacional Autónoma de México y cuenta con una maestría en Administración de Empresas por la Universidad ITESO.


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